Historia

Nacidos para disfrutar.

QUIENES SOMOS

El Boss crece bajo la pasión y el esfuerzo de dos jóvenes (o no tan jóvenes), Beatriz y Carlos. Dos locos soñadores que decidieron arriesgar todo por lograr un pub que fuera diferente, que diese que hablar, un concepto completamente alocado, y han conseguido crear un ALMA tan auténtico como ellos mismos…

Empezamos de cero, sin decoración, sin nombre (un gran rótulo en la puerta que decía que éramos un pub), y con muy pocos medios económicos.

Pero teníamos una cosa, lo más importante, y lo que aún mantenemos como el primer día, una ilusión desbordante por un proyecto, el cual, año tras año ha ido tomando forma, carácter y ALMA.

¿POR QUÉ EL BOSS?

Nuestro nombre… fue una difícil elección, ya que no nos poníamos de acuerdo en él. Carlos quería un nombre macarra y se decantaba por llamarlo Bikini. Beatriz uno señorial… finalmente, como es común en este tipo de historias, una noche, con alguna cerveza de más, y la broma del «jefe» (el padre de Beatriz, dueño del local en el cual se encuentra El Boss), quien dijo que para triunfar, lo único que teníamos que hacer era poner su cara en la fachada, y su primo, que dijo que algún día el local seria el jefe de la zona, (para lo cual todavía nos queda mucho trabajo, o no tanto) salió nuestro nombre a la palestra, «The Boss Suances». Lo que en un corto periodo de tiempo fue formalmente bautizado como «El Boss Suances», el espaninglis sonaba mucho mejor y era mas fácil de pronunciar y retener para todos.

De nuestro apellido, nadie teniamos ninguna duda, se llamara como se llamara, tendría el nombre de nuestra villa, del cual hacemos publicidad allá a donde llegamos. Somos de Suances y se tiene que ver NIN.

pd: La cara del papá de Beatriz sigue desde el dia siguiente a que tuviésemos nombre en el frente del local. Fíjate bien, sí, es él, aunque un poquito más joven.

CAMBIOS DE IMAGEN

La experiencia te hace crecer, y para ello los cambios son necesarios. Como consecuencia de empezar de cero, tanto en conocimientos del mundillo como en capital, no nos ha quedado otra que cambiar nuestra imagen, tanto del local como del concepto de negocio, varias veces. Eso sí, siempre con la ilusión de seguir mejorando, siendo más profesionales (sin perder la cercanía y el toque canalla) y llegando más adentro a nuestros clientes y amigos.

añadir otra.